Motril acaba de mover ficha: “La Marina” no es un puerto… es el nuevo guion económico de toda la Costa Tropical.

La aprobación, en Asamblea General de la Junta de Compensación de Playa Granada, del proyecto urbanístico que incorpora el futuro puerto deportivo “La Marina” es mucho más que un avance administrativo: es la confirmación de un rumbo. El Ayuntamiento lo ha calificado como una actuación estratégica que marcará el modelo de ciudad y de litoral para las próximas décadas, y —esto es clave— lo ha vinculado directamente a confianza, coherencia y seguridad jurídica para atraer inversión seria. Además, se compromete a colaborar y agilizar trámites dentro de sus competencias, con rigor. 

¿Y qué “puerto” es el que se aprueba dentro del proyecto? Aquí está lo diferencial: no se plantea como un simple atraque, sino como una marina interior concebida para transformar toda la franja litoral entre la desembocadura del Guadalfeo y el Puerto de Motril. En la propuesta técnica se habla de una lámina de agua al servicio de la náutica deportiva de 100.000 m² y una capacidad estimada de 750 amarres, reformulando una gran parcela hotelera para convertirla en un activo de destino (turístico, deportivo y social) y no en una primera línea saturada. Hay, además, una decisión urbanística con mucho significado: eliminar 70.000 m² de edificación en primera línea, y apoyar la regeneración de playas colindantes mediante los diques de la nueva bocana, con un enfoque donde lo medioambiental es pilar del concepto. Traducido a mercado: menos presión edificatoria donde más penaliza, más calidad urbana y más atractivo sostenido en el tiempo. 

Como agente especializado en desarrollo urbanístico, esto es exactamente lo que busco cuando hablo de potencial real: un proyecto que ordena, diferencia y convierte un territorio en “destino” (y eso repercute en toda la comarca). Y el mensaje institucional es potente: hablamos de un acuerdo respaldado por 165 propietarios y de un planteamiento que suma marina deportiva + usos hoteleros y terciarios como palanca para desbloquear décadas de parálisis y activar un crecimiento sostenible y ordenado. En paralelo, el ecosistema náutico de Motril también se está moviendo: el Ministerio ha iniciado la evaluación ambiental simplificada para un proyecto en el puerto con horizonte de obras en marzo de 2026, con inversión superior a 30 M€, integración puerto-ciudad y una oferta potente de amarres, marina seca y servicios; señales, todas, de que la Costa Tropical empieza a jugar en otra liga. 

Motril tiene potencial. Ahora empieza a tener dirección. 

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